Todo esto ha empezado porque hoy me he
levantado pensando en que necesito un abrazo de verdad, de esos que dicen
tranquila yo estoy aquí, de esos que cuando te lo están dando aparecen algunas
mariposas por la tripa, de esos que te curan todos los males, de esos con los
que no hace falta decir nada...
Me he dado cuenta que un abrazo dice
mucho más que un beso, o por lo menos para mí. Un beso es como más fácil de
dar, un abrazo es como otro nivel. Por ejemplo cuando te presentan a alguien le
das dos besos pero jamás un abrazo y cuando llevas sin ver mucho tiempo a
alguien que quieres y aprecias es cuando le plantas el abrazo.
Puede ser que esta necesidad de un abrazo
sea culpa del día que hace, nublado, oscuro y yo sola en casa... La cosa es que
quiero un abrazo y se de quién, aunque me conformaría con uno que expresara muchísimo
sentimiento dando igual de quien salga.


