Me equivoque, tu no me necesitas, tienes varias personas con las que contar.
Rectifico, soy yo la que te necesito, pero ya no se si es a ti o a cualquier otra persona que me aporte lo que tu me aportabas.
Todas sabéis ya quién sois, de dónde venís y a dónde vais o por lo menos a dónde queréis ir, en cambio a mi me queda por responder las tres.
Creí que tu estabas más perdida que el resto pero me doy cuenta que cada una si no tenéis dos apoyos tenéis tres y yo aquí tambaleándome, sola, sin nadie.
Ahora el único apoyo que me queda es que pronto nos tendremos que ir a otra ciudad para seguir estudiando y entonces espero encontrar allí a una princesa, a algún apoyo, alguien que este tanto para lo bueno como para lo malo.
Y aunque creo que sera muy dificil que alguien te sustituya, creo más dificil que tú vuelvas a ser mi princesa.
Esta claro que algo en nuestra relacion fallo. No se que fue. Pero parece que a ti se te ha curado y ya no te acuerdas, pero a mi no me queda otra que intentar olvidar y reconocer que aunque este sola en el pasado no se puede vivir.
No sé en qué momento empezamos a ser inseparables, tampoco sé en qué momento
dejamos de serlo. Pero estoy segura de que lo que pasó, pasó y aunque ahora no
te acuerdes si piensas un poquito recordarás:
-Los buenos ratos que pasamos la una gracias a la otra.
-Esas clases de música que nos las pasábamos juntas
hablando y riendo o esas otras en las que nos sentábamos lejos y con miradas
nos contábamos todo.
-Recordaras como al salir de dichas clases, los últimos años,
nos quedábamos hablando las dos a la puerta solo para que yo le viera y muriera
mientras que tú, como una buena amiga, hacías que él parase a hablar con
nostras y después me acompañabas a verle pasar con el coche y sus gafas que le
sientan tan bien.
- Esas fotos que intentabas conseguir y conseguistes de él solo para mi.
-Ese invierno en
el que a ti te dio por ponerte un gorro y yo te llamaba “gorrito”.
-Ese domingo en catequesis cuando nos preguntaron quien
era nuestra mejor amiga y nosotras, como dos niñas, nos callamos y cuando la
catequista siguió explicando nos dijimos a la vez: “Te hubiera elegido a ti”.
-Esa carta que me escribiste el día de mi cumpleaños y
yo nerviosisisima me puse a leer en el parque porque tú te empeñaste.
-Esa misma carta que aun guardo aunque tú me dijiste que
la tirara y la misma que leo cuando necesito sentir que soy algo muy importante
en la vida de alguien, aunque ya no sea así.
-Esa misma en la que me decías: “Eres una persona
esencial en mi día a día.” “No sabría que hacer sin ti.” “No quiero que nunca
más pienses que te vas a quedar sola.” “Eres muy difícil de olvidar.” “Siempre
me tendrás a mí.” “Yo por ti haría lo imposible.”…
-También ponías que nuestro primer concierto iba a ser
juntas y así ha sido. Pensar en esto me hace mucha ilusión porque es el único
de nuestros planes lejanos que se ha cumplido.
Sé que de todo esto ha pasado mucho y que además pensaras
que son cosas de niñas, que éramos tan inseparables porque tú alucinabas con la
fuerza de voluntad que tenía para soportar todo lo que me decían y hacían y que
ya no la tengo. Pero el problema es que en la niñez es cuando somos más
sinceros y el mayor problema es que esa fuerza de voluntad me la dabas tú.
No me puedo creer que no te acuerdes y no des importancia
a todo lo que pasamos juntas. Pero tampoco puedo creer que no te des cuenta de que
en un presente nos podemos seguir ayudando si queremos porque ambas lo
necesitamos.
Sé que piensas que todo es pasado, pero a veces
hay que mirar el pasado para no caer en el futuro.
Envidia, menuda palabra ¿verdad? Es
fea, nadie la quiere pero sin embargo todo el mundo la tiene. Es una palabra
muy poco sana más bien perjudicial para la salud de uno mismo. Algunas personas
liberan la presión que esta palabra con lleva haciendo el mal. Dichas personas
se dedican a insultar a otras porque les tienen envidia, lo peor es que las
insultan por la espalda, pocos son capaces de decirlo a la cara y además con
los que lo hacen es porque son más "débiles". ¿Por que débiles entre comillas? Porque realmente esos "débiles" son los más fuertes, los más
valientes, los que de verdad merecen la pena. Los cobardes son esos que insultan a las espaldas,
que a la cara te tratan bien... Envidia
todas las personas la sufren pero cada uno a su manera, la mejor envidia es la
sana, la que se la cuentas a la persona quela tienes, esa envidia solo la
tienen ciertos valientes, los cobardes no
la posen y por eso se van haciendo cada vez más pequeños.
Según vas creciendo la vida te va dando menos cariño por los mayores y poco
a poco lo empiezas a recibir por los pequeños. Al principio de tu vida eres el
centro de atención de tu entorno, más tarde formas parte de uno de los centros
de atención. Cuando empieza tu época escolar sientes como la seño te tiene
cariño y tú la correspondes con muchísimo más cariño. En primaria los maestros
te tienen cariño por el tiempo que dedican a ti y a tus compañeros y tú los
correspondes con más cariño...
... El problema esta cuando entras al instituto, allí
los profesores tienen 200 alumnos y no te cogen cariño, quizás por ser más
especial te hacen más caso pero cariño no te cogen...
...Después vas a la universidad en donde eres uno de un millón y donde si
tienes suerte de tener niños pequeños en tu familia te recompensaran esa falta
de cariño especial. Si trabajas de maestro tus alumnos te darán ese cariño
especial que una pareja no puede darte, si no tendrás que esperar a los hijos y
más tarde a los nietos.
Llegas un día a clase y el profesor te da esa noticia. Tú en un
principio la ves perfecta días y días quedando con tus amigas con la
excusa de que es para un trabajo. Las otras veces que te sobro tiempo te
lo pasastes bien con alguna discusión pero bien. El problema es que
esta vez ya se esta pasando. Es época de exámenes importantes, tu tienes
que estudiar si no quieres repetir curso pero eso a ellas les da igual.
Ellas solo piensan en que hagas el trabajo porque tu no haces nada y
que realmente no hay tantas cosas que hacer. Claro a ellas sacar un 7 en
un examen no les cuesta nada y a estas alturas del curso con un 6 alto
se conforman. En cambio tú necesitas ese 7 o 8 que te salve el curso y
te tienes que esforzar montones para conseguirlo. Además ellas tienen
ese tonto pensamiento de que todavía queda mucho tiempo, tú ves como se
os echa encima el día de la entrega del trabajo y no habéis empezado
pero ellas eso no lo ven. Parece que una empieza a darse cuenta y a
decirlo pero es ignorada. Hay días en los que se queda y vas sin pensar
algunos te apetece mas otros menos. Hasta que un día tienes que faltar a
la queda. Ese día deciden todo sin ti y de repente te dicen: Tú haz
esto que no estas haciendo nada comparado con nosotras. ¿Pero que me
estáis contando? Todas habéis faltado algún día a la queda y hasta que no
falto yo no decidís cambiar todo. Ya no hay tiempo y todavía quedan
muchas cosas que hacer. Te mandan hacer lo mas complicado y ellas se
quedan con la parte que mas mola sin darte opción a elegir ni ayuda para
afrontar tu parte. Tú se la pides pero es como si gritaras dentro de un
pozo profundo en el que nadie te oye. Te enfadas se lo dices pero sales
perdiendo, sobretodo por que ellas se apoyan y tú estas sola. Al final
decides tragarte todo una vez más y decirlas: Tranquilas buen royo
siempre ¿que más queréis que haga? Entonces se lo creen y toma mas cosas
que hacer. En la vida hay que elegir bien las piedras para apoyarte porque si no puedes resbalar y caer.