martes, 18 de julio de 2017

Sueño con Alex Puertolas

Madrid, entro a una casa y ahí estabas tú intentando ahogarte, estabas muy presionado y decías que no merecía la pena seguir. Te saqué del agua, vomitaste y te quedaste dormido en un sillón, en el de al lado estaba tu abuela. Me puse a limpiar el desastre y a buscar las llaves de la casa, encontré unas de coche, otra algo estraña y dos llaveros de llaves normales de puertas. Te despertaste y saliste corriendo a limpiar lo que habías manchado, te dije que ya lo había limpiado yo y que necesitaba que me dijeras cuál era la llave de esa casa rápido. Pero llegó tu abuela y no pudo ser, luego estabais los dos juntos en la cocina y salió tu abuela y le dije que necesitaba ir a comprar Aquarius ara ti, que estabas pachucho de la tripa, que cuál era la llave, pero la mujer no lo sabía. Justo llegó tu acosadora, con la compra recién hecha, me dijiste que me fuera, que yo no pensaba nada allí jugandome la vida, que esa era tu pelea, nos dimos un abrazo y me fui. La gente de tu alrededor empezó a sospechar y fueron todos hacia tu edificio, con tanta presión la acosadora huyó y tú pudiste salir a la calle. Cuando yo llegaba estabas buscando a alguien entre la multitud y al cruzar nuestras miradas ambos echamos a correr y nos fundimos en un abrazo. Tenías las cosas claras, querías una relación conmigo. Me llevaste a conocer a tus amigos y ellos se quedaron mirando, y empezaron a decirte pillín a quien nos traes? Tu dijiste que era yo la que te daba fuerzas para luchar y que poco a poco queríamos intentar algo.

Sueño contigo

Muerta de ganas ya de verte voy al instituto y pregunto por ti, esperando que me dijeran que no estabas, me dicen que deberías de haber ido pero que no has aparecido. Salgo un poquito plof del instituto, pensando que me he atrevido y no sé para qué. Me encuentro a otra profesora que salía en tu búsqueda y me contó que estabas un poco de bajón porque habías ayudado mucho a un alumno para que superará sus miedos y a la vez superar los tuyos, querías hacer un proyecto para ayudar a más gente pero te lo habían echado para atrás y realmente no sabías si el alumno habría conseguido lo que pensabas. Llegamos a tu coche, estabas dentro y solo vistes a ella con la que empezaste a hablar, derrepente te diste la vuelta, sin poderlo remediar me diste un abrazo, ese que tanto tiempo llevaba yo soñando, con el cual yo iba a coger fuerzas para seguir. Nos quedamos sin palabras, tu te tenías que ir a hacer cosas, yo decidí irme y cuando nos estábamos alejando me dijiste que volviera a visitarte, yo pensé que era más fácil tener los números de teléfono pero se quedó en eso, un pensamiento.

sábado, 22 de abril de 2017

Sonríe, vive, sueña

Ni chispita, ni gorrito, ni mierdas. Olvídate de TODO y empieza una nueva vida de cero. Vive en off hasta que se te dé la oportunidad de ello y cuando eso llegue disfruta de la vida que ya te lo mereces cáspita!
Deja de echar de menos, no vale la pena. Eso solo trae nostalgia que al final te lleva a un estado de melancolía innecesario.
Si quieres ver, visita; si quieres que te hablen, habla; si quieres que te quieran, empieza a quererte tú, que ya es hora. Es hora de disfrutar de todo, desde que ha salido el sol hasta de la soledad para hablar contigo misma. Todo es necesario en esta vida. Sonríe, vive, sueña y mantente siempre con los ojos abiertos, en algún sitio tiene que estar tu felicidad.

miércoles, 4 de enero de 2017

Se acabó

Llevo desde 2013 escribiendo. La mitad de las historias más una tratan de la falta de una persona o de las dudas que me provocaba su presencia, pero acaba de empezar el 2017 y ha llegado el momento de gritar SE ACABÓ.
Siempre he pensado que valía la pena sufrir por ella, por los momentos de alegría que me daba, pero cuando más segura estaba el castillo se ha desmoronado. No se quien ha sido la que ha quitado la pieza, aunque tengo mis sospechas, pero esto es el final de lo que podría haber sido una bonita historia.
Estoy en un momento de mi vida un poco delicado y no tengo tiempo para tonterías. Con la pena de que seas la única persona a la que la he confesado la existencia de este lugar, entre otras cosas, y con la esperanza de que tu educación y tu mala cabeza se encarguen de que nadie más sepa nada, me despido.
Ha sido un placer coincidir en esta vida, hasta siempre.