Me he puesto a disfrutar del momento y a mí me ha llegado la solución a lo que me lleva rondando la cabeza días. Si nunca había tenido esa idea, si teniéndola no he sido capaz de realizarla será que está mejor sin realizar. Y es que si alguien es feliz en su vida con lo que tiene y no necesita ni quiere más, ¿quién soy yo para cambiarlo? Si me conoce desde que nací, siempre ha sabido que algo hay dentro de mi diferente y no ha querido saber nunca el porqué, ¿quién soy yo para imponerle esa información? Además, cambiar la imagen que tenga de mi, quizás a mejor,pero es innecesario arriesgar sabiendo que puedo perder mucho.
Estos días de reflexión nocturna me han servido para conocerme mejor a mi misma, saber porque soy así, darme cuenta porque actúo de cierto modo en algunas ocasiones y conocer mejor el porqué de mis gustos. Ahora me entiendo y me comprendo, sé que mis heridas han sido las profundas y me han causado más daños de los que pensaba. Pero también sé que me han curtido y me han hecho ser la persona que soy ahora y quizás no sea todo lo amorosa que me gustaría, y quizás me sigan haciendo daño o engañando sin que me dé cuenta, pero estoy aprendiendo a proteger lo más importante que tengo, a mi misma.
Ahora empieza mi trabajo de no solo protegerme si no empezar a cuidarme y quererme más, aunque me pese la mochila que llevo llena de tiritas y este deseando que alguien me la sujete un rato tengo que conseguir ser de verdad mi persona favorita.