martes, 14 de julio de 2015

Me ha hecho gracia tu "?" ¿creias que era para hablar contigo? Pues no, aunque lo estoy deseando creo que no estas en un buen momento y que no me ibas a recibir como podría esperar y eso me haría desilusionarme aun más de lo que ya estoy y no conviene. Después de hablar contigo sobre mi problema me sentí bien, realmente bien. El fallo fue dejarlo a medias porque la sensación de libertad se ha agotado demasiado rápido. Tuvistes una semana o dos de dar tus empujones y conseguir que no cayera otra vez, pero los empujones me sabieron a poco y al final he vuelto a caer. Si, creo que me he hecho adicta a que me quieran y se preocupen de mi. Un "¿que tal?" sincero y esperando una respuesta verdadera, unos ánimos sin haberlos pedido o un "¡Que guapa! ¿Que te has hecho en el pelo?" son cosas que me hacen ser feliz por un rato, unos días y aveces, incluso, semanas.
Pero ahora, lo que más me preocupa no es mi problema que sabes a medias, si no la carta que debo a ¿? y que no se como hacerla, que se la quiero enviar ya pero no tengo ni idea de que ponerle porque realmente lo que me apetece es una sonrisa, un beso, un abrazo suyo que me anima y me consuela infinitamente más que cualquier otra cosa porque se que son sinceros y porque se que es todo lo que me puede dar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario