Muerta de ganas ya de verte voy al instituto y pregunto por ti, esperando que me dijeran que no estabas, me dicen que deberías de haber ido pero que no has aparecido. Salgo un poquito plof del instituto, pensando que me he atrevido y no sé para qué. Me encuentro a otra profesora que salía en tu búsqueda y me contó que estabas un poco de bajón porque habías ayudado mucho a un alumno para que superará sus miedos y a la vez superar los tuyos, querías hacer un proyecto para ayudar a más gente pero te lo habían echado para atrás y realmente no sabías si el alumno habría conseguido lo que pensabas. Llegamos a tu coche, estabas dentro y solo vistes a ella con la que empezaste a hablar, derrepente te diste la vuelta, sin poderlo remediar me diste un abrazo, ese que tanto tiempo llevaba yo soñando, con el cual yo iba a coger fuerzas para seguir. Nos quedamos sin palabras, tu te tenías que ir a hacer cosas, yo decidí irme y cuando nos estábamos alejando me dijiste que volviera a visitarte, yo pensé que era más fácil tener los números de teléfono pero se quedó en eso, un pensamiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario